-
- Los asesinos no viajan en subterráneo,
- sólo algunos criminales menores lo hacen.
- Los más perversos pasan fugazmente por la vía pública,
- sus mayordomos asustan a la gente,
- hacen muecas terribles con mínimo esfuerzo,
- señas incomprensibles con los brazos.
-
- A los asesinos mejores los caracteriza su calma
calma,
- en lo peor de los alaridos beben mate con cáscara
de naranja.
- Sólo si se les contradice pierden el aplomo,
- se les tuerce la boca,
- les hace guiños un ojo.
-
- Los asesinos son buenos padres de familia,
- cuidan el futuro de sus vástagos.
- Se apropian de una que otra pradera,
- montan tallercitos para construir buques mercantes,
ferrocarriles, etcétera.
- (En esto de ser precavidos los asesinos superan a
los pobres.)
-
- Los asesinos más ilustres ejecutan por la espalda,
- se enternecen con la prolijidad y adoran la buena
mesa.
- A pedido de amigos extranjeros organizan maestros
cataclismos,
- faraónicos complejos hidroeléctricos,
- guerras con países vecinos.
- Cuando no, secuestran presidentes en el aire.
-
- Ah los asesinos, gente distinguida.
- Dominan las reglas de urbanidad:
- cumplen órdenes de uno u otro amo con perfecto
disimulo,
- hacen desaparecer limpiamente a los aguafiestas,
- asisten a encuentros deportivos.
-
|