“LA VISITA”
Sacha preguntó si la mano no tenía algo de
señal de STOP.
Marta dijo que su aspecto era sabio. Pi
subrayó que la mano parecía palpitante.
Yo fui a mi casa y comencé a escribir:
Mano poderosa
Mano caudal
Mano serena en medio de escenas espantosas
Mano de abril fragante
Mano abierta de mayo dejando correr ocres
Mano torporosa de junio ovillada de frío
sobre sí misma
Mano laboriosa de julio
fuera
de los equinoccios y de cualquier ecuador
Mano de agosto donde los soles del sur
llegan rodando rojos a las playas del norte
Mano de setiembre selvático
con
orquídeas de níquel entre las nieblas
Mano
de octubre de inmensos ojos abiertos por el sueño
Mano
de noviembre de par en par
sobre
las aladas aguas de los mares
Mano caída de diciembre donde hombre y
mujer meditan
Mano primeriza de enero
Con unto brillante de reciennacido
Corta mano de febrero
estirada
hacia los cítricos maduros de los bosques
Mano triste de marzo entristecido
porque la muerte vuelve a desvencijar a la
vida
y ésta cabecea como en un duermevela
y no entiende compañeros
no entiende
Mano
de los días de los meses de los años
Mano del segundo del minuto de la hora
Mano mortal en este baño de inmersión
infinito
Mano viva que sabe qué es agotarse
desgastarse insistir
Mano útil como una brújula
Mano del martillo del hacha de la daga
Mano cardinal tironeada por caballos
rabiosos
Hacia rumbos distintos
Mano de la siembra de la recolección de las
parvas
Mano colosal que estrecha un menudo amor
Mano perforada por el clavo
Mano que se toca con miedo el corazón
Mano del estigma de la persecución del
exterminio
Mano
arcoiris
aspergiendo
sus colores en los páramos secos
Mano
de los andenes de los muelles de los aeropuertos
Mano de alcohol tabernario
que dice adiós para siempre
y sabe que no hay regreso posible
Mano del arte del rigor de la esperanza
materializada
Mano que busca un sentido al absurdo
Y
un absurdo al sentido
Mano grande
para la pequeña habitación donde se
encuentra
y
ala que llega de visita
una piernina grácil
mientras detrás
al fondo
en una imagen del renacimiento
una
mujer y un hombre arden incombustibles
devorados
por las llamas ingenuas
de cierto purgatorio
Madrid
11.11.2000
“La
visita”: a finales de agosto del 2000, el maestro Julio Paz visitó
Madrid. Entonces
nos
obsequió con una cartolina donde reproducía su obra “La visita”,
cuadro que vi directamente en la exposición que el notable artista y
amigo realizó en la Galería
Venti
Correnti, Milano, Italia, entre el 5.12.2000 / 25.1.2001. Allí mostramos
un libro de autor conjunto, “Diálogo sobre cinco retratos”. Tirada:
50 ejemplares. Ediciones del Autor,
Milano,
2000. Los originales en castellano, fueron traducidos al italiano por
Marinella
Giambó, Raúl Iaiza y Roberta Secchi.