AGUSTÍN GARCÍA CALVO:

 

 

Una entrevista de Poni Micharvegas

 

 

en Madrid (1987), tres poemas de “Valorio”,

 

 

dos letras de canciones

 

 

y un poema manuscrito

 

 

 

 

 

Dibujo: Poni Micharvegas, Madrid (1987)

 

 

Esta entrevista a Agustín García Calvo realizada por Poni Micharvegas en Madrid, debió
ser publicada en la revista “Fin de Siglo” en Buenos Aires. Por razones técnicas no fue
editada y la recuperamos ahora – más de veinte años después –, ya que el pensamiento
de AGC mantiene su fuerza y lucidez vigentes.

Agustín García Calvo

“El Poder falsifica la Realidad ”

Si hay un hacedor vital, eficazmente crítico, en la España actual
mortificada por su aguda transculturación anglosajona, ese hombre es
Agustín García Calvo (Zamora, 1927). Poeta, lingüista, semiólogo, autor
de canciones testimoniales, recurrente lector en voz alta de los filósofos
presocráticos, dramaturgo y traductor de Sade y Shakespeare,
de Aristófanes y Sófocles o del inusitado compositor George Brassens,
AGC conversó – a la luz de la aparición de su poemario “Valorio 42 veces” –
con Poni Micharvegas en marzo pasado. El autor de “Sermón de ser y no ser”
(que en 1984 alcanzó la 5ª edición) expuso con la ácida transparencia
que le es habitual su posicionamiento con respecto a la poesía, el lenguaje,
la filosofía y la función reveladora de la razón en graves momentos
de reflujo de todas estas disciplinas, bajo el predominio de una Ciencia
cada vez más pegada a los intereses del Poder de los Estados
y más alejada de los esenciales problemas contradictorios del Ser.
Los dibujos que acompañan la nota, fueron realizados por Micharvegas
En junio de este año, mientras AGC conferenciaba sobre “Funciones sociales
de la Historia” en la inauguración de un ateneo anarquista en el barrio
de Lavapiés, en Madrid.

 

 

 

“Valorio 42 veces” es un libro especial, apasionado. Recoge poemas
que abarcan 42 años de persistencia lírica, desde 1943 – cuando sólo tengo
16 años – hasta el 85. Allí doy muestras de muy diversos ensayos
de técnica poética. Al resultado le llamo poesía impura, haciendo un poco
sorna de aquellos años pasados, cuando en España se hablaba
de poesía pura. Me gusta llamarla así: poesía impura. O poesía política.
No porque piense que la otra, la lírica más descuidada o menos intencional,
no sea política. Le atribuyo esta condición a cualquier producción poética
en cuanto es una denuncia del falso Orden de la Realidad imperante.
Esta sería mi cara lírica de esa otra búsqueda raciocinante del pensamiento
lógico: como dos medios contrapuestos, pero al fin colaboradores,
en el ataque contra el Poder y, por lo tanto, contra la Idea de Realidad
que se le impone a las poblaciones. Valorio es una muestra de intentos
continuamente renovados, tanto en las técnicas del ritmo como de todas

aquellas inquietudes formales que le atañen a la poesía. Esto es parte
de la vida. Esa parte asible de la vida que es lo que se hace
y por la que siento placer. Y lo más importante: si bien esto es algo
también otras cosas me demandan con intensidad y sigo viviendo disperso
como a lo largo de los años he estado. La poesía, sí. Pero también
el pensamiento, la política ( que no es esa que hacen los políticos
sino la que intenta ser todo lo contrario), y la filología y la lingüística
y la gramática, y el teatro y la canción, es decir: no resignándome
a que la poesía quede reducida al libro sino que siga siendo algo que suene en el aire
y pueda servirle a la gente corriente para algo. Sospecho que esto no sucede
con la poesía literaria, que no sirve más que para hacer Cultura y hacerse
Cultos, lo contrario a lo que digo “servir para algo a la gente”.

En todo esto me auxilia mucho “Lucina”, nuestra editorial. ¿Autogestionaría?
No. Más bien una empresa artesanal donde todo el directorio
y todo el personal es mi hijo mayor. Es un intento que lleva 7 años de marcha,
después de haber publicado en múltiples editoriales y no haberme quedado
satisfecho del todo la mayor parte de las veces. En ese tiempo hemos dado
23 títulos, todos centrados sobre mi quehacer. Y sobre todo, esta manera
de publicar – que es publicar como por lo bajo –, me permite estar
en este ten-con-ten que es no acabar de entrar con todo en el Reino
de la Cultura (a la que tanto odio) como parte integral, y a la vez
cada vez más importante, del aparato del Estado y el Capital, y por otro lado,
no dejar entrar del todo. Esto es lo que intento practicar como táctica
o como política frente a esa Cultura en todos estos años. “Lucina” viene
a formar parte de este posicionamiento.

La canción popular, a la que en nuestros años de dictadura encontramos
reducida a unos niveles de estupidez casi sangrientos, era incomparable
en su inanidad a la canción o el cuplé de nuestros abuelos. Mis primeros
intentos de romper con aquella separación poesía literaria/canción popular
los hice, allá por los años 65 o 66, con Chicho Sánchez Ferlosio. Él empezó
a componer, con algunas de las letras de canción que yo le daba,
unas músicas muy ingeniosas, algunas de las cuales todavía están vivas.
Otras letras me las musicó luego un intérprete y compositor de más éxito,
Amancio Prada. Ya las compuestas por él o las que recogió de las musicadas
por Chicho, son hoy un hermosos testimonio de aquel tiempo. “Josefa García”,
tan traída y llevada, tan noble canción, recordaba el pésimo momento
de las cárceles del 68, cuando ya llevábamos aquí más de 3 años
de revuelta estudiantil y sus penosas consecuencias represivas.

Fue en el 65 cuando empezó el llamado “pronunciamiento estudiantil”
en todas partes del mundo. Ese año comenzó la cosa en California.
Y aquí en España, en pequeño, surgieron las manifestaciones de estudiantes:
febrero del 65. Yo me encontré en aquel desorden como en mi casa,
como en la casa más ordenada. Jornadas bastante gloriosas dentro
de la modestia y las consecuencias penosas posteriores. Aunque
la dictadura ya estaba de capa caída subsistía enérgica en sus aspectos
policiales. A José Luis Aranguren, a Enrique Tierno Galván (quien luego
fuera Alcalde de Madrid con el PSOE y fallecido hace poco) y a mí,
nos hicieron un juicio académico por nuestra participación. Nos echaron
de nuestras cátedras para siempre. Aranguren era profesor de Ética
en la Universidad Complutense. Yo era, como soy ahora, profesor
de Filología Latina, en la misma Universidad. Tierno Galván estaba
en su cátedra de Derecho Político, en Salamanca, y viajó a Madrid
– un poco más tarde – para acompañarnos y hacer causa común.
También fue expulsado Santiago Montero, profesor de Historia Antigua.
Y otro profesor fue castigado con exclusión del cargo por dos años.
Resistí, en situación precaria, hasta el 69, con un centro de estudios libre
Que se abrió por la calle del Desengaño, al pie de la Telefónica. Preparaba
Oposiciones de Griego y Latín y, además, dando clases de lecturas
de los presocráticos. Como todo esto estaba muy mezclado con numerosas
detenciones policiales ( una vez llegué a pasar hasta 15 días en los calabozos
de la Dirección General de Seguridad) dejé España y me fui a París.
En noviembre del 76, al año de la muere del dictador, regresé después
De analizarlo mucho. Paría me resultaba una ciudad muy atractiva
Para mi trabajo. Recuerdo las aulas que nos prestaban en al Sorbona
Para hacer nuestras lecturas. O la desoladora Facultad de Ciencias
de Jussieu o los bajos del café “La Boule d’Or” o los jardincillos
de detrás de Notre Dame, donde con un grupo de amigos y curiosos
leíamos de viva voz a los presocráticos: Zenón, Parménides, Heráclito.
Al retornar, el nuevo gobierno había anulado los decretos de expulsión
y nos devolvieron la cátedra, de las que nos habían “echado para siempre”.

El sistema de una lengua y de la lengua en general, están en una instancia
que llamaría Subconsciente, utilizando este término freudiano al que se le hace
equivaler con Preconsciente. Designa aquel sitio donde va a parar
lo que ha sido consciente y ha tenido que olvidarse de Consciencia.
En el caso típico de Freud, por razones de censura. En el del lenguaje, no.
El lenguaje funciona bien cuando no se es consciente de él. Estaríamos
perdidos si cada uno tuviera que tener consciencia de todo lo que sabemos
de gramática en el momento que estamos hablando. A través de ello,
lo que está por debajo (lo que no tiene nombre ni debiera tenerlo nunca
ni Freud tendría que habérselo dado ni nada), puede encontrar como salidas,
como brotes. Esa ruptura puede servir de expresión a lo que viene de allá
de donde no sabemos. El lenguaje está lleno de contradicciones. Por ejemplo:
la contradicción entre finito y no finito. La gramática de una lengua
es un sistema casi geométrico, donde el número de problemas está determinado, computado.
El vocabulario semántico, por el contrario, no está cerrado, no es finito.
Y no hay que olvidar que la poesía, la lírica, está condenada a muchos
de estos últimos azares y que escapa a cualquier pretensión de control personal.
Cuando uno acierta con el poema (si es que acierta) es casi por ventura.
Cuando se acierta, no es uno el que habla sino el lenguaje mismo.
Para llegar a este acierto, a ese abandono de uno mismo (
a esa dejación de la persona que estropea y estorba todo),
el autor debe cautivarse a pesar de él por las gracias y contradicciones
que están en el lenguaje mismo.

Jugar con el lenguaje es jugar con el Tiempo. Poesía implica una denuncia
del Tiempo dominante, manipulado, impuesto. El Tiempo debiera ser
aquella cosa inasible que, por lo tanto, no puede concebirse ni traducirse
a Idea. Sin embargo, se usa, se vende, se fragua. La Banca y el Estado
lo necesitan como Idea, como algo reducido a espacio. Y ésta es
una de las principales formas de falsificación. De obtención de eso
que llaman Realidad y que como tal se nos vende. La poesía podría
hacer algo como desgarrones en esa ideación sistemática del Tiempo
(y, por tanto, de la Realidad toda) que fueran como vislumbres
de esa falsificación. Imagino las formas más avanzadas del Capital
en las que el dinero es Crédito y un juego con el Futuro. ¿Cómo podría
imaginarse una Banca sino es con el Futuro perfectamente especializado?
También el pensamiento lógico, que es tan opuesto a la Ciencia
como lo es a la poesía, a la literatura, puede colaborar por sus vías
al desnudamiento de esta falsificación, de esta “creencia”, de esta “Idea”
de la Realidad.

La única forma actual de filosofía importante, influyente, es la Ciencia misma.
Con la Física a la cabeza. Aquí tengo mucho de qué quejarme en comparación
con lo que uno recuerda de los años 20. Eso que se sigue llamando filosofía
es una cosa relativamente miserable. Ni pretende hacer competencia
con la Ciencia, ni puede. Trata de elaborar pequeñas parcelas que le parecen
reservadas, que quedan fuera de la especialización científica. Incluso aquello
de querer ser una Ciencia de las Ciencias, una Epistemología, parece
que lo tienen abandonado. Esto lo amplió a la política también. No veo la razón
raciocinante levantarse en armas contra la política de los políticos. En los casos
mejor intencionados se dedica a defender causas perdidas y muy estimables
o a recordar a los pueblos hambrientos del injuriosamente llamado
Tercer Mundo o rememorar la situación agónica de los marginados,
pero sin entrar a fondo en cómo esos fenómenos implican una denuncia
del Orden General.

Poni Micharvegas , Madrid / 1987

 

 

 

IX

     No sé qué quiere decir
          el jilguero en la rama,
          el guijarro en el agua,
          el rocío en la malva,
   en el cielo la nube blanca,
          no sé, de veras, amiga,
          no sé qué quiere decir.

     No sé que dice tu brazo
          ondeando en el aire
          ni tus ojos nublándose
          ni tu boca anhelante
     ni tu blanca nuca negándome,
          no sé, de veras,
          no sé qué quiere decir.

      Y aunque lo llamen amor,
          este estarse mirando,
          esta mano en la mano,
          este látigo manso,
      este vértigo de los años,
                     no sé,
          no sé qué quiere decir.

1984 para 1951

 

 

XXVIII

¡Eya oh!
Para danzar en las eras, hermana,
no esperes a la fiesta,
¡eya!
ni las lágrimas que para mí guardes
las guardes hasta que me muera.
¡Ópopoy ea!

Nada quieren decir los amores,
música sin letra.
Pero ay del amor de recluta
que del cuartel merdoso solicita
permisos y licencia.
Pero ay del amor que en la fábrica
día tras día
se va ganando
y para el Sábado se reserva.
Lo que tiene su fecha roja
en la hoja del calendario
tiene su precio en el mercado, tiene
en la banca su cuenta.

¡Eya! Oh!
Para danzar en las eras, hermana,
no esperes a la fiesta,
¡eya!
ni las lágrimas que para mí guardes
las guardes hasta que me muera.
¡Ópopoy ea!

Que no puede en el mundo haber blanca
mientras haya negra.
Mírala la riqueza, amasada
con sangre de los pobres, ella misma
preñada de pobreza.
Mírala la moneda de oro, que
lleva en su centro
el agujero
que taladró la miseria en ella.
Que la noche de día duerme
y en la noche vigila el día,
y lo que sueñen los obreros sólo
es trabajo a la inversa.

¡Eya oh!
Para danzar en las eras, hermana,
no esperes a la fiesta,
¡eya!
ni las lágrimas que para mí guardes
las guardes hasta que me muera.
¡Ópopoy ea!

Y si el tiempo es el rey de la vida,
Muera el rey y muera.
Oh que sí, que si sale a destiempo
la primavera por el túnel, puede
que sea primavera.
Oh que sí, que si llueven tus lágrimas
cuando tus ojos
estén más verdes,
las beberé como agüita buena.
Que los días se comen unos
a los otros, y a fin de cuentas
los otros son los unos. Y por eso,
vida mía, mi prenda,

¡eya!
para danzar en la era florida
no esperes a la fiesta
ni las lágrimas que para mí guardes
las guardes hasta que me muera

 

 

XXXVIII

 

¿Qué dices tú, jilguero,
jilguerillo en la rama alta,
que no te entiendo?

Al fondo de Valorio
donde se pierden los senderos,
me e sentaba junto al remanso,
y allí lo veo
a la punta de abajo
del álamo del espejo
tiritando del sol
del agua quebrada,
puntito incierto,
burujillo de hebritas pardas,
posado jilguero;
y al mismo momento,
de arriba lo oigo
gorjear en el cielo.

¿Qué dices tú,
que no te entiendo?

Música se te vuelve el frío
el frío, el miedo;
la sangrecita en la gorja
se te hace acento.
Con lo poquito que eres,
¡cuánto misterio!
¿Morirás de heladas tardías?
Ya estás muriendo:
muertecita sin fin
es lo que canta
en tu gorgojeo.

¿Qué dices que no sé,
pájaro parlero?

Ah, cuántos y cuántos
habrás sido tú,
alas, picos, huevos,
niditos, amores,
jilguerillos nuevos,
desde aquel día
en que te oyeron
mi niño y su amiga
tendidos bajo el álamo
tembloriento!
¡Ah, cuántas veces
no habrás tú muerto
durante este mismo
rápido largo tiempo
que yo aquí posado,
la novia antigua lejos,
vamos de sol a sol
envejeciendo!

¿Qué dices, jilguero,
jilguerillo en la rama,
jilguerillo en el agua honda, que no lo entiendo?

Déjame que traduzca
en estos mudos versos
tu trino de lo alto,
tu grito secreto,
para que a ella
se lo lleven correos
y que lo lean
sus ojos verdaderos,
y que oiga, que oiga,
jilguerillo, jilguero,
en el sol temblante
del arroyo, el trino
de este mismo momento.

1980

 

 

 

 

 

Al despertar, me rebullían las sienes / y algo me dijo restregar las legañas / “Y hacia el Lucero por la senda enseguida / échate andar”. Hacia el Lucero he corrido / monte y llanura. A medio día, sudoso / entré en el pueblo; pero no preguntaba / dónde el mesón, sino que dónde la escuela; / ah, pero el tísico maestro casposo / nada sabia. Y otra vez la camino / hacia el Lucero. He peleado diez años; / traigo rajada la rodela de bronce, / roma la lanza. Y, al caer de la noche / sólo dos versos he leído en la arena: / “Es bueno todo lo que hagas con gracia: / no todo falso lo que digas mintiendo.”

De por 1952 desde 26 de Mayo de 2008

 

 

 

A CONTRATIEMPO

Dos canciones

Caravelas de Colón,
todavía estáis a tiempo:
antes que el día os coja
virad en redondo presto, presto;
tirad de escotas y velas,
pegadle al timón un vuelco
y de cara a la mañana
desandad el derrotero.

¡Atrás, a contratiempo!

Mirad que ya os lo aviso,
mirad que os lo prevengo:
que vais a dar con un mundo
que se llama el mundo nuevo, nuevo,
que va a hacer redondo el mundo
como manda Tolomeo
para que siga girando
desde lo mismo a lo mesmo.

¡Atrás, a contratiempo!

Por delante de la costa
cuelga un muro de silencio;
si lo rompéis, chocaréis
con terremotos de hierro, hierro,
agua irisada de grasas
y rompeolas de huesos:
de fruta de cabecitas
veréis los árboles llenos.

¡Atrás, a contratiempo!

A orza, a orza, palomas,
huid a vela y a remo,
que el mundo que vais a hacer
más os valiera no verlo, verlo:
hay montes de cartón piedra,
ríos calientes de sebo,
arañas de veinte codos,
sierpes que vomitan fuego.

¡Atrás, a contratiempo!

Llueve azufre y llueve tinta
sobre selvas de cemento;
chillan, colgadas en jaulas,
crías de mono sin pelo, pelo;
los indios pata de goma,
acorazados de acero,
por caminos de betún
ruedan rápidos y serios.
¡Atrás, a contratiempo!

Por las calles trepidantes
ruge el león del desierto;
por bóvedas de luz blanca
revuelan pájaros ciegos, ciegos;
hay un plátano gigante
en medio del cementerio
que echa por hojas papeles
marcados de cifra y sello.

¡Atrás, a contratiempo!

Sobre pirámides rotas
alzan altares de hielo
y adoran a un dios de plomo
con dientes de oro negros, negros:
con sacrificios humanos
aplacan al dios del miedo,
corazoncitos azules
sacan vivos de los pechos.

¡Atrás, a contratiempo!

Trazan a tiros los barrios,
a escuadra parten lo s pueblos;
se juntan para estar solos,
se mueven para estar quietos, quietos;
al avanzar a la muerte
allí lo llaman progreso:
por túneles y cañones
sopla enloquecido el tiempo.

¡Atrás, a contratiempo!

Por eso, carabelitas,
oíd si podéis consejo:
no hagáis historia, que sólo
lo que está escrito está hecho, hecho;
con rumbo al sol que os nace
id el mapa recogiendo,
por el Mar de los Sargazos
tornad a Palos, el puerto.

¡Atrás, a contratiempo!

Monjitas arrepentidas
entrad en el astillero:
os desguacen armadores,
os coman salitre y muergos, muergos;
dormid de velas caídas
al son de los salineros
y un día, de peregrinas,
id a la sierra subiendo.

¡Atrás, a contratiempo!

Volved en Sierra de Gata
a crecer pinos y abetos:
criad hojas y resina
y hacedle burla a los vientos, vientos.
Allí el aire huele a vida,
se siente rodar el cielo
y en las noches de verano
cantan grillos y jilgueros.

¡Atrás, a contratiempo!

 

 

 

BALADA DE LAS PRISIONES DE VERANO 1968

En la trena lo tienen aún
a Jaime la prenda
de la buena compañía
en chirona está Paco Gil
que así se sonreía
y Miguel en Carabanchel
y en las Ventas las tres Marías
para Izquierdo, Aldecoa y Giral
y Emilio y David
son número los días
y también a la sombra está
Josefa García.

Los jueces como es natural
se van a la Toja
o si no a Fuenterrabía
su permiso irá a disfrutar
el blanco policía
la justicia descansa al sol
pero no muere todavía
mariscales, ministros y Dios
tostándose están
las panzas respectivas
y también a la sombra está
Josefa García.

La señora que va de bazar
jarrones, visillos
sábanas, mantelerías
la empleada el sábado al fin
el tren de cercanías
cada cual en su condición
todo el mundo a vivir su vida
y en el apartamento dos mil
con yelo y con yin
el disco se vacía
y también a la sombra está
Josefa García.

No están ni por fu, ni por fa
ni culpa ni causa
ni pasión ni ideología
sino porque guerra, la paz
porque la noche, día
por la misma razón que aún
cruje el arco y gime la lira
el peón que quedó sin jornal
aquella que ya
más flores no le envían
y por eso a la sombra está
Josefa García.

 

Porque llaman amor a la ley
y ley a la fuerza
y verdad a la mentira
y por eso el sol sabe a hiel
y el pan a cobardía
y los libros a muerto y
a sin sal la sabiduría
y los besos de hombre y mujer
a cal y el amor
a reja y celosía
desde que ella a la sombra está
Josefa García.

En el patio central del penal
hay una morera
que florece a mediodía
de palabra al vuelo que va
por esas galerías:
"Libertad no sabéis lo que es
pero sí penitenciaría".
El que quiera romper la prisión
que encuentre la luz
negando cielo arriba
que en el cielo Dios ya la sombra está
Josefa García.

Letras: Agustín García Calvo
Músicas: Chicho Sánchez Ferlosio

 

 

 

Dibujo: Poni Micharvegas, Madrid (1987)

 

 

LosLibrosDeAgustinGarciaCalvo.blogspot.com

 

 

 

 

 

 

 

 

PAOLO RUFFILLI:

Un comentario de Enea Biumi y siete poemas
con traducciones al castellano de Martha Bello
y presentación de su libro “Le stanze del cielo”

 

 

 

 

 

L’amicizia letteraria che mi lega a Ruffilli mi permette di uscire dalle righe
evitando i giudizi di una critica paludata, ingessata e freddamente accademica.
E dirò subito che il cammino scelto dal poeta è ardimentoso e spietato.
Ardimentoso perché le situazioni che mette in gioco – e che esistono
al di fuori di una certa qual normalità del vivere comune –
appaiono già di per sé critiche e per nulla scontate. Avremmo infatti potuto
leggere un mellifluo pietismo per dei poveri cristi incarcerati o drogati.
Ma fortunatamente, nulla di tutto questo. Ciò che vi si legge è il grido
dell’uomo, spesso o quasi sempre, solo nei sui errori. E nel suo dramma.
Spietato perché alla fine l’urlo che ne emerge appartiene a tutti.
Anche ai presunti innocenti.L’urlo trafigge la vita, il tempo.
Sconvolge il silenzio. L’urlo piega gli amori, i ricordi. Abbatte i muri.
Ecco, appunto: i muri. Che sono quelli del carcere.
Ma sono anche quelli dell’anima. E allora non ci resta che affidarci
ad altre mura, ad altre stanze. Mura fatte di nuvole, di percorsi, di speranze.
Stanze le cui finestre danno sul cielo.E non c’è chi non veda come,
questa volta, l’ossimoro apra le proprie ali sul binomio libertà-carcere,
realtà-fantasia, parola-silenzio. E non solo.
C’è il dramma, come dicevo, dell’uomo solo con se stesso. Piegato
– e piagato - da un’esistenza sbagliata. La vita sentita come un’ingiusta
condanna. Una sentenza quasi a priori. Precostituita.
Ma la realtà è questa situazione di sbarre, di mura invalicabili,
di tempo senza clessidra. E la fantasia è fatta di memoria, di rimpianto,
di sogni perduti. Da qui sgorga la parola. Il dialogo con se stesso
o con un altro da sé che non conosci. Che immagini. Che ti inventi.
Come ti immagini amori veri o presunti. Come ti immagini il fiorire di alberi.
Come ti immagini la vita al di fuori. Per te e per gli altri. Ma soprattutto per te.
Vorresti ma non puoi. Cerchi una spiegazione e a mala pena la trovi.
E forse è sbagliata come la tua esistenza. O fasulla come la tua fantasia.
Una fata morgana qualsiasi che ti supporta. E l’abbattersi del silenzio.
Triste come la notte. Ambiguo come il tramonto.
“Le stanze del cielo” mi ha portato a queste riflessioni. Volutamente
non ho citato un solo verso. Volutamente non ho parlato di musicalità
o di settenari o di cantabilità. Perché Ruffilli ha più volte precisato
che non fa differenza tra poesia e prosa. E chi ha seguito la sua raccolta
di racconti “Preparativi per la partenza” gliene può dar atto. La sua scrittura
– attenzione parlo di scrittura appositamente - ha questo di piacevole:
la gradevolezza della parola che ti affascina, che ti trascina, che ti ammalia.
In questo vortice di parola sono stato preso. Da questo vortice esco
con qualcosa in più. Come se la metafora, ora, fosse diventata mia.
Non è un caso se all’inizio della raccolta sono incise queste parole di Mori i Po:
i poeti, al contrario di tutti gli altri, sono fedeli agli uomini nella disgrazia
e non si occupano più di loro quando tutto gli va bene.

Enea Biumi
Varese / 2008

 

 

El vínculo literario que me une a Ruffilli me permite tomar cierta distancia
de su escritura evitando así los juicios de una crítica ornamental,
rígida y fríamente académica. Diré inmediatamente que el camino elegido
por el poeta es atrevido y despiadado. Atrevido porque las situaciones
que pone en juego - y que existen más allá de una cierta normalidad
en la vida cotidiana – son ya de por sí criticas y para nada banales.
Hubiéramos de hecho podido encontrar una vacua piedad por los pobres
desdichados encarcelados o los adictos. Pero afortunadamente,
no hay nada de eso. Lo que en ellos se encuentra es el grito del hombre;
la mas de las veces, o casi siempre, solo con sus errores. En su tragedia.
Despiadado porque al final el alarido que de ellos emerge nos pertenece a todos.
También a los presuntos inocentes.El alarido trasciende la vida, el tiempo.
Violenta el silencio. El alarido doblega los amores, los recuerdos.
Derriba los muros. Justamente, los muros: que son los de las cárceles.
Pero también son los del alma. Y entonces no nos que queda más
que entregarnos al otro muro, al de las habitaciones. Muros hechos de nubes,
de itinerarios, de esperanzas, habitaciones cuyas ventanas dan al cielo.
Y no hay quien pueda no ver como, esta vez, el oximoron abre sus alas
sobre las antinomias libertad-cárcel, realidad-fantasía, palabra-silencio.
Aun así no es eso solamente. Esta el drama, como decía,
del hombre solo consigo mismo. Sometido a una existencia errada.
La vida vivida como una injusta condena. Una sentencia casi a priori.
Preconstitutiva. Sin embargo la verdad es esta realidad entre rejas,
de muros invalidantes, de tiempo sin clepsidra. Y la fantasía esta hecha
de memoria, de arrepentimiento, de sueños perdidos.
Es de aquí de donde brota la palabra. Del diálogo consigo mismo o con un otro
desconocido. Que imaginas, te inventas. Como te imaginas amores reales
o supuestos. Como te imaginas el florecer de los árboles. Como te imaginas la vida
ahí fuera. Para ti y para los otros. Pero especialmente para ti.
Quisieras pero no puedes. Buscas una explicación y a duras penas la encuentras.
Y quizás es equivocada como tu existencia. O falsa como tu fantasía.
Un espejismo cualquiera que te sustenta. El abatirse del silencio.
Triste como la noche. Ambiguo como el atardecer. “Las habitaciones del cielo”
me ha llevado a estas reflexiones. Voluntariamente no he citado un solo verso.
Voluntariamente no he hablado de musicalidad o de septenarios o de melodía.
Porque Ruffilli ha aclarado muchas veces que no hace diferencia entre la poesía
y la prosa. Y quien haya leído la recopilación de relatos “Preparativos para la
partida” puede dar fe. Su escritura – atención hablo de escritura ex profeso –
tiene esto de placentero: El gusto por la palabra que fascina, que arrastra,
que envuelve. En este torbellino de la palabra he estado prisionero.
De ese vértigo salgo enriquecido. Como si la metáfora, ahora, fuese mía.
No es casualidad si la recopilación comienza con esta cita de Mori y Po:
los poetas, a diferencia del resto, son fieles a los hombres en la desgracia
y no se ocupan más de ellos cuando todo les va bien.

 

 

 

LE STANZE DEL CIELO

LAS HABITACIONES DEL CIELO

Tutto il possibile

Todo lo posible

«Si fa il possibile
per questa gente»
ti dicono di noi,
«per farla stare meglio:
da bere e da mangiare
più che sufficiente,
e sonno quanto basta,
le loro messe, i libri,
ore di svago e di riposo.»
Ma è un altro, il nostro,
differente stato
inerte e doloroso.

“Se hace todo lo posible
por esta gente”
te dicen de nosotros,
“ por hacerlos estar mejor:
de beber y comer
mas de lo necesario,
y dormir cuanto quieran,
sus misas, los libros,
momentos de distracción y de reposo”
Pero es un otro, el nuestro,
diferente estado
inerte y doloroso.

 

Centinaia

Centenar

Centinaia di maschi
di ogni età,
come un gregge
rinchiuso nel recinto,
ciascuno circondato
dalla privazione
della propria libertà.
Lo sguardo spento,
un desiderio ardente
del fuori a tutti i costi
fino alla follia,
una miscela incandescente
nella nostalgia
di gente e donne,
cose e luoghi,
una mania di tutto
sublime e cupa all'infinito
di felicità da consumare...
di chi sconvolto, in sé
smarrito e dilaniato
dal suo stesso dilaniare,
trova il fresco della vita
già seccato e scolorito.

Un centenar de hombres
de todas las edades,
como un rebaño
encerrado en el corral,
circundado cada uno
por la privación
de su propia libertad.
La mirada apagada,
un deseo ardiente
del afuera a toda costa
hasta la locura,
una combustión incandescente
en la nostalgia
de gente y mujeres,
cosas y lugares,
una obsesión de todo
sublime y oscura hasta el infinito
de felicidad a consumir ....
de quien trastornado, en sí mismo
extraviado y fragmentado
por su propia fragmentación,
encuentra la frescura de la vida
ya gastada y descolorida.

 

Prigione

Cárcel

Il tavolo e la sedia,
il piccolo scaffale
con pochi libri addosso
e la finestra sul cortile
dove è in corso
già la passeggiata
d'aria regolamentare:
pochi per volta
in marcia collettiva
di mezz'ora.
... che tu respiri
e mordi, inghiotti
e digerisci,
per sopravvivere
a te stesso
sordo e muto
a tutto il resto,
allo stato attuale
delle cose,
confuso e arreso
chiuso qua dentro
rifattoti animale.

La mesa y la silla,
la pequeña librería
con pocos libros
y la ventana que da al patio
donde están dando
ya el paseo
al aire libre reglamentario:
pocos cada vez
en marchas colectivas
de media hora.
.... que tu respiras
y muerdes, tragas
y digieres,
para sobrevivirte
a ti mismo

a todo lo demás,
al estado actual
de las cosas,
confuso y retraído
cerrado aquí dentro
resucitándote animal.

 

Evasione

Fuga

Che sogno è questo
di fare un buco
tanto largo che, se vuoi,
ci puoi passare
e calarti giù
da venti metri
usando corde
sottratte chissà dove
poco alla volta...
Da qui vedo una casa
là di fronte
sulla curva del paese
e un albero fiorito
che spicca per colore
sulla facciata in ombra.
Quel pesco in fiore
e il suo tornante rifiorire
che non avevo
mai considerato
mentre ero fuori
è il simbolo
di quello che mi manca
e che ho perduto.

Que sueño es este
de hacer un agujero
tan ancho que, si lo deseas,
puedes atravesarlo
y descolgarte
veinte metros abajo
con cuerdas
robadas quien sabe donde
de a poco cada vez ....
Desde aquí veo una casa
ahí enfrente
en la curva del pueblo
y un árbol florido
que destaca su colorido
sobre la fachada en sombra.
Aquel duraznero en flor
y su reiterado florecer
al que no había
nunca prestado atención
mientras estaba fuera
es el símbolo
de aquello que me falta
y que he perdido.

Come gli ospedali

Como en los hospitales

Sono piene le carceri
come gli ospedali:
giovani e vecchi,
uomini e donne
di ogni condizione
e di ogni età.
E gente martoriata
e sofferente,
soggetta a ricadute,
con molti malati terminali.
L'unica cura qua
è il castigo
ma non è terapia
che sempre regge.
E noi colpevoli,
che ci trattate intanto
come gli animali,
non siamo bestie
né siamo mostri
di cui vi siate liberati
dietro allo scudo
della legge.

Están llenas las cárceles
como en los hospitales:
de jóvenes y viejos,
de hombres y mujeres
de toda condición
y todas las edades.
Es gente atormentada
y sufriente,
sometida a recaídas,
con muchas enfermedades terminales.
La única cura aquí
es el castigo
pero no es un tratamiento
que siempre sostenga.
nosotros culpables,
que nos tratáis en tanto
como a los animales
no somos bestias
ni monstruos
de los que os habéis librado
tras el escudo
de la ley.

 

Il verdetto

El veredicto

Il verdetto di condanna
per voi là fuori
è la liberazione.
Eccoci espulsi infine
dalla società e
qualcun altro, dentro
qua, ci penserà.
... che le cose
non sono poi
nemmeno così brutte,
che ci si adatta
e che è questione
di abitudine,
che le prigioni sono alberghi
in cui passare una vacanza
e che la legge segue
lo spirito dei tempi,
che non ci sono più
nel nostro stato
fastidi di denaro
o imprevisti di lavoro,
ma solo ordine e riposo...
E il discorso indecoroso
che ci viene riservato.

El veredicto de condena
para vosotros ahí fuera
es la liberación.
Henos aquí expulsados finalmente
de la sociedad y
algún otro, de dentro
se ocupara de nosotros.
.... que las cosas
no son luego
ni siquiera tan feas.
Que nos habituamos
y que es cuestión
de costumbre,
que las prisiones son hoteles
en los que pasar unas vacaciones
y que la ley sigue
el espíritu de los tiempos,
que no existen más
en nuestro situación
problemas de dinero
o imprevistos laborales
sino mas bien solo orden y reposo....
Es el discurso indecoroso
que nos esta reservado

 

Escluso

Excluido

Sei solo con te stesso.
Escluso,
insieme ad altri
soli come te,
dal mondo intero.
Chiuso e spremuto
in cella
come dentro
una scatola di latta
conservato
. nel tuo
essere perduto,
col soffitto che ti
pesa sulla testa
e il pavimento
che sprofonda
sotto di te,
le pareti che ti
tolgono il respiro

Estás solo contigo mismo.
Excluido
junto a otros
solos como tú,
del mundo entero.
Cerrado y comprimido
en una celda
como dentro
una caja de lata
conservado
en tu
ser perdido,
Con el techo que
se te viene encima
y el suelo
que se abre
debajo de ti,
los muros que te

Versión : Martha Bello

 

 

 

 

In questo nuovo libro Paolo Ruffilli conduce il lettore in due territori a dir
poco inconsueti per la poesia: lo spazio concentrazionario «esterno» della
prigione e quello «interno» della tossicodipendenza, in entrambi i casi dietro
all'ossessione della perdita della libertà

A Ruffilli poeta interessano tutti gli aspetti della vita e in particolare quelli segnati dalla sofferenza e dal male. E, per misurarsi con il Male, usa i suoi mezzi di sempre: il passo felpato e breve, un partecipe distacco, la cantabilità sommessa e antilirica. Soprattutto non si lascia condizionare dall'apparenza dei fatti, perché la realtà è sempre diversa da quello che appare, anche dentro le celle di un carcere e nella tirannica schiavitù della droga. Meno che mai si arrende di fronte all'ipocrisia, alle paure e all'«odio infinito» che la società riversa sui suoi sciagurati.
Il procurare il male degli altri e il proprio, dentro l'enigma della vita, va considerato con più dubbi e meno certezze, al di là o dentro la necessità di amministrare la giustizia e di far rispettare la legge. Ruffilli, istintivamente, mette sempre in rapporto ciò a cui dà voce con il contesto sociale in cui si muove e parla. E può darsi che sia l'effetto dell'inclinazione narrativa sulla sua vocazione di poeta. Ma è un fatto che, fuori da qualsiasi volontarismo, la sua poesia è sempre anche «civile».

 

 

Paolo Ruffilli ya ha editado en IPN. Sus datos biobibliográficos pueden encontrarse en Los Poetas.

 

 

 

 

 

 

 

 


MAITE DEL CASTILLO:

 

 

Poeta Pintora

 

 

Textos y Obra plástica

 

 

 

 

 

Maite del Castillo: autorretratos a contraluz en el Río Amazonas, Venezuela (1987)

MAITE DEL CASTILLO: CURRICULUM VITE (sic)

A mÍ me produce risa lo de curriculum vite(sic). Inmediatamente se me ocurre: corre el culo deprisa. Es como cuando en el colegio, de pequeña, me hacían rezar el rosario en francés. Al llegar al 'mère de dieu', traducía simultáneamente 'mierda de...'.  Nací en San Sebastián un uno de febrero. Aquel día, según me cuentan, salió en los periódicos. Llovía inconsolablemente. Creció la marea y se inundó el Paseo Nuevo, que nunca lo fue. Hubo lo que en mi tierra se llama una riada. Con razón, ya que existe un río de nombre Urumea que olía, decían que por la papeleras, a detritus revenitus. Meada pura, oiga. Bueno, resulta que con olor o sin él, es el río que divide a la ciudad, que a su vez se divide en puentes.
Yo nací antes del puente. Iba al colegio antes del puente. A jugar antes, en y detrás del puente. A pescar, a la playa, detrás del puente. Para venirme tuve que cruzar el puente. Se puede decir que últimamente estoy casi siempre detrás del puente, con él! Allí a Madrid fui para estudiar ATS. Tenía la fantasía de irme a trabajar, después, a la India. Una especie de Teresa de Calcuta pero enrollada a tope. En segundo de carrera caí no en Calcuta, sino en Cuenca. Me aconsejaron abandonar la escuela de la Croix Rouge por las múltiples novatadas que hice a las monjas. “¿De todos estos carteles de cuál se reconoce autora?”. “De todos menos de ese”. Hace año y medio dejé la enfermería por la poesía de la pintura
y por la pintura de la poesía. Entretanto estudié interpretación en un taller de teatro y formé parte de dos grupos , que nunca lo fueron.
Estos textos y dibujos pertenecen al libro inédito “Contigo pan and cebolla”.

Dos autorretratos : Acrílico sobre tela (1985 / 1987)

MILONGA SENTIMENTAL

En un pueblito de España
Me da pena confesarlo
Dicen que dicen
Hay una virgen
Fea

No te engañes corazón
Al mundo le falta un tornillo
Ché pausa oí
Ché Bartolo
Silencio

Seguí mi consejo
Madre hay una sola
Vieja recova
A la luz de un candil
Yira Yira
Taconeando
Angustias

Lo han visto con otra
Soledad
Alma en pena
Silbando
Noche de Reyes
Caminito
Cuesta abajo
Aquella cantina de la ribera

Ansias de amor
Sueños de yuventud
Mamita
Esta noche me emborracho yo
Si soy así
Madreselva
Quevachachè
Viejo curda
Ríe payaso
Secreto

Siga el corso

Buenos Aires
Madame Ivonne
Aquel tapado de armiño
Nelly
Caminito soleado
Victoria
Mi noche triste
Piedad
Chorra
La Cumparsita
Melodía de arrabal
Dandy
El tabernero
viejo rincón
Barrio reo
Duelo criollo
Mis flores negras
Margaritas
Estudiante
la ultima copa
Milonga sentimental

Mi Buenos Aires querido
Por tus ojos negros
Cuando tú no estás
Mano a mano
Como abrazado a un rencor
Tomo y obligo.

Este poema fue realizado con títulos de canciones que cantó Gardel. Cada verso corresponde a un título.

PREPOSICIÓN D'AMOUR

PREPOSICIÓN DE AMOR

un a l'autre

un avec l'autre
un apres l'autre
un avant l'autre
un au lieu d'autre

un contre l'autre
un chez l'autre
un dans l'autre
un depuis l'autre

un derrière l'autre

un devant l'autre
un entre l'autre
un en l'autre
un jusqu'a l'autre

un loin de l'autre
un malgrè l'autre
un par l'autre
un pendant l'autre

un pour l'autre

un près de l'autre
un sans l'autre
un sauf l'autre
un sous l'autre

uno a otro

uno ante otro
uno bajo otro
uno cabe otro
uno con otro

uno contra otro
uno de otro
uno desde otro
uno entre otro

uno en otro

uno hacia otro
uno hasta otro
uno para otro
uno por otro

uno según otro
uno sin otro
uno si otro
uno sobre otro

uno tras otro

 

Retrato con galera: tinta sobre papel (1985)

 

LA ANGUSTRIA ES LA QUE GOBIERNA

Pufa Jardines nació en Atunes, provincia de Catastral. Un llueves dos de mil novecientos mocho. Hija de Palmada Yerta y Florentino Jardines. Nació de cacto formal. A los res años aprendió a fonegir en francés ante la ebullición de sus agores. A los seta, ya había tangueado todos los clentes.
A los cononce terminó la barrera de forjaciòn y cultismo. Lo que le valió un cotroma de rigor y la agersiòn de las demás cotoneras para sierpre.
Un buen lía salió de la talonera sola. Por primera pez. Se le acercó un legajo cojoven que la espetó: ¡juapa!. Ella le tiró embalsamada. A los dos meses se cagaban por la jilesia. No duró ducho el catrimonio entre Pufa y Tasco. Sus seleciones no eran buenas .Se daban calizas casi todos los días y armaban unos escalpelos intresionantes. Sobre todo en verano. Varias peces tuvo que llegar la Colicía. Apisonada por los bovinos.
Una legaña se lavaron a Tasco en dirección al Pampo de Concertación.
Pufa y su pequeño Pufo no voyeron a saber jada más de Él. Diguen que más avelante, Pufo fue un sobre importante en Sodopotamia.

LA ESQUINOFRECIA AL DEPORTE

Pufo Antiló. Breòn. Toal: uno setenta y cinco. Sifos color marròn. Tresio de carácter y terriblemente luminario. Portador de pajarita inmensis. Traje de plata, color azul senil saltado el tres por trapizones.
Andaba un día amoratado. Verde de carpetas isames a la brefa. Andaba cotrupado. El pardoti pedía su caleta de fistrero de Atunes Exteriores a toda costa. Unos pedían cortar somas a cardesopes reincidentes. Otros tiraban bambas. Pufo Antiló palidecía poco. Su madre, atunera de toda la vida, lloraba aprapsamente ante la prensa autodidacta. ¡Salvad las navellas!, ¡Viento en Papa a toda vela!. ¡Cálvese el que pueda!, gritaba la nulitud acojotrada.... ¡Nos llenaremos de cástulas!. ¡Nos moriremos de alambre!...
A Antiló se le cayeron los cangrejos de tuajo. Las berojas le crecieron hasta las rodillas. Quedó antalonado...
Unos acanatan que sí. Otros, los salinados, opinan en Tenòn.
Los más le aclauden a rabiar. Clis, clás. Clis, clás.

 

FRUSTRATA EN MI MAYOR

Aquí todo es transferencia
Aquí todo es transgresión
Todo es histórico, fraudulento y lúdico
Todo era gris aquella mañana soleada
Se agotaron los perros de agua
Contrataron a los aguafiestas
Era tal la sequía que en Madrid cayó un aguacero
La cazuela está sucia de intachable conducta
Un pianista le da al teclado con pasión
También las muñecas aman
A la enana le tocó hacer de pitufina
Era un explotador de enanos
Lo que parecía un juego limpio era
Un oropel en permanente derrota
Hsiao Kwo, la importancia de los pequeños
Miraba embelesado
Todos los salmones mueren juntos
Una manera de abreviar sobre mi pena
Y sin embargo suele suceder.

LA TRÁGICA COLINA DE EUROPA

Si se confirma la cuestión de todos los elementos de la locura, crea una desigualdad vital.
El asesino de la vida humana, la guía homicida. La casi simultánea aparición de la diferencia práctica ,representa el pésimo sistema de comunicación por tierra ,mar y aire.
El ejército y su actuación inexacta representó la experiencia de la acción bélica. Posiblemente vuelva a despertar en mí una sabiduría sin que exista solución de continuidad por entero.
Siempre que la brutalidad sucede al desgarrón, aunque por caminos diferentes, lo más probables la división entre ambas superpotencias.
De ahí el peligro de una intervención armada.
Uno escoge el pensamiento y madura plenamente por medio de sus tesis.
Sin embargo la adoración basada en la catástrofe, con participación de grupos e individuos. No se transmuta en la voluntad de los pueblos ampliamente representativos.
Cerrar los ojos en la Santa Misa es paradójico ante la sangre inocente derramada de un país.

 

Retratos de Vincent Van Gogh : Acrílico sobre tela y tinta sobre papel (1986)

Le llegó por fin un reconocimiento justo./ No fue en su pueblo natal de Groot-Zundert. / Ni en Ámsterdam, su capital. / Sino en otra ciudad de los canales./ Lejos, muy lejos de Los Países Bajos. / En unos parajes donde no hay un sólo pelirrojo / Y sí muchos pintores de rostros de colores./ De ojos oblicuos como la inteligencia./ fue en el mismo corazón de Asia. / En mi Thailandia amada./ Poco a poco se corrió la noticia por el mundo./No se cómo llegó. O sí./ De mochila en mochila, todo el mundo decía: / Yo también voy a Van Gogh como tú.

 

Con Luís Arvelo, pintor primitivo, en Trapiche Arvelo, Caracas, Venezuela (1987)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BENITO LA MANTIA

 

 

GABRIELLA CUCCA

 

 

Portadas y comentarios de dos de sus libros

 

 

 

 

 

 

 

 

Benito La Mantia e Gabriella Cucca
Libri Proibiti. Quattro secoli di censura cattolica.
Prefazione di Lidia Menapace.
Stampa Alternativa. 2007

 

 

          Con l'enciclica “Libertas” del 1888 di Leone XIII, in cui viene denigrata
la libertà di pensiero, di stampa, di parola e di culto, considerandola "innaturale",
si può affermare che inizia la storia della censura moderna.
          Ma “Libri proibiti”, non si ferma qui. Benito La Mantia eGabriella Cucac narrano con piglio giornalistico e con scientificità storica, quattro secoli di censura cattolica, che vanno dalla metà del 1500, secolo in cui fu inaugurato “l’Indice”
da papa Paolo IV, fino al 1966, secolo in cui fu abolito da parte di Paolo VI.
I nomi sono quelli di famosi scienziati, scrittori, filosofi, poeti. Da Giordano Bruno
a Thomas Mann, da Ariosto a Galileo, dal Corano a Sartre, per arrivare
a quelli attuali "sconsigliati dalla chiesa", come Il Codice da Vinci.
(Si può contestare il romanzo, ma censurarlo no).
          “Libri proibiti” ripercorre sia l’attività censoria sia le sue conseguenze: migliaia di volumi al rogo, è vero, ma anche autori, stampatori, lettori, divulgatori. (L'ultimo rogo dei libri, avvenne nel 1957 nel cortile della questura di Varese,
in cui si bruciò una raccolta di racconti di De Sade).
          In tal modo avremmo avuto, come conseguenza, una morte totale
della cultura e delle coscienze. Fortunatamente invece si è avuta una resistenza,
sia pur drammatica, all’oscuramento culturale. Tanto è vero che oggi, paradossalmente, l’Indice potrebbe rappresentare un percorso scientifico
per chi intende conoscere e studiare il pensiero non solo del perseguitato,
ma anche di una cultura a margine, o come si direbbe in termine moderno
border line.
          E’ interessante,poi, la conoscenza anche delle opere cosiddette purgate, che vengono proposte nel prima e nel dopo "purga", e alle parole dei censori
o di chi ne subiva la censura.
          Da qui si intuisce come ancor oggi la volontà censoria della Chiesa
non sia venuta meno, nonostante l’abolizione dell’Indice. Infatti, il suo pensiero,
più o meno teologico, condiziona o vorrebbe condizionare leggi, politica,
società ed etica, anche nel terzo millennio.
          Così come esiste un altro tipo di censura, ben più sottile, che è quella dell’indifferenza, del menefreghismo, dell’egoismo sociale.

La voce di Pasquino: un'indagine di Salvator Rosa nella Roma di papa Chigi
Chigi di Benito La Mantia e Gabriella Cucca
Stampa Alternativa ( www.stampalternativa.it )

          Salvator Rosa, autoritratto Le "Pasquinate" erano foglietti affissi su un'antica statua greca, posta in un angolo d’una piazzetta romana. Gli scritti satireggiavano su fatti realmente accaduti e di cui non era molto prudente parlare liberamente. Opera di vari autori, rimasti per lo più sconosciuti, questo vezzo (immortalato
dal regista Luigi Magni nel famoso film "In nome del Papa Re", del 1977, con Nino Manfredi) proseguì nel tempo per vari secoli, fin quasi ai giorni nostri. Da questa moda prende spunto il romanzo di La Mantia e Cucca, che non solo come romanzieri, ma anche come storici competenti, guardano la Roma barocca del '600, la Roma di Alessandro VII, Papa Chigi.
          Il protagonista assoluto, però, è Salvator Rosa, pittore nato a Napoli nel 1615 e morto a Roma nel 1673. Rosa era partito da Napoli poco dopo i vent'anni, si era dapprima stabilito a Firenze, per una decina d'anni circa, ove conobbe la madre dei suoi figli, Lucrezia, una donna separata dal marito. Trasferitosi a Roma, visse con lei more uxorio, in un periodo in cui non era certo agevole compiere simili scelte.
          Ma la Roma di quegli anni in cui Rosa andò ad abitare era una città povera, oppressa dalla cappa del potere temporale di Papa Chigi, che nei posti
di comando aveva inserito quasi tutti i suoi parenti senesi. Corruzione, immoralità,
icenziosità e violenza erano all’ordine del giorno. Così il papa tiranneggiava
ed opprimeva il popolo.
          E’ in questo contesto che un amico di Rosa, lettore all’Università
della Sapienza, viene ingiustamente accusato dell'omicidio della giovane moglie, ritrovata nel Tevere. Il pittore, leggendo una "Pasquinata", che sarà poi la chiave
della vicenda, nonché coadiuvato da alcuni influenti cardinali, ammiratori
della sua opera, si mette ad indagare.
          Non a caso, poi, quasi tutti i protagonisti dell’intricata vicenda ruoteranno attorno al suo quadro ‘La Fortuna’, esposto il 29 agosto 1659, presso il chiostro
di S. Giovanni Decollato. (Il dipinto, allora, suscitò scandalo perchè, attraverso un'efficace allegoria, Rosa denunciò e ridicolizzò il potere di Alessandro VII).
          Salvator Rosa appare in questo romanzo come effettivamente doveva essere stato, cioè, spirito indipendente e ribelle, dissenziente nei confronti di un potere corrotto che reprimeva la libertà di pensiero e di coscienza attraverso il tribunale dell’Inquisizione e l’Indice dei libri proibiti.
          Superfluo raccontare la fine della vicenda. Ma utile invece sottolineare come questo romanzo di pura invenzione si ricolleghi a vicende storico sociali dell'epoca, intrecciandosi con autentici avvenimenti della vita del pittore.

Benito La Mantia è nato a Palermo nel 1940, a cinquant'anni vive e opera a Mezzano di Ravenna. Poeta, critico e operatore culturale per anni ha curato incontri culturali e mostre fra Mezzano e Alfonsine. Fra le numerose opere di poesia e narrativa pubblicate ricordiamo: Poesia: Lindos (Rebellato, Milano 1981); Knossos Ed. Moderna, 1983); OF (1989), Taccuino (1990); Ou tòpos (1992); Poesia/Narrativa: Il muro blu,  (1994); Prima di andar giù (1988); Hanno fatto fuori Dostoewskij (1989), tutte edite da TraccEdizioni di Piombino. Saggi: más allà, Sicilia Punto L, 1996; La lingua e il boia - Il processo inquisitoriale a Niccolò Franco, Sicilia Punto L, 1999. Con Gabriella Cucca: Libri proibiti – Quattro secoli di censura cattolica, Stampa Alternativa, 2007.

Gabriella Cucca è nata a Dorgali, in provincia di Nuoro, l'8 maggio 1962. Da anni risiede in Romagna, a Mezzano di Ravenna con il suo compagno Benito La Mantia. Laureata in Lettere nell'Università di Ferrara, si è occupata a lungo di poesia. Ha collaborato a varie riviste poetiche e letterarie e partecipato a numerosi readings e a diverse presentazioni di libri.

 

 

 

 

 

 

 

 


JORGE LUIS BELLO:

 

 

Una nota periodística (1975), tres poemas políticos,