El hombre arrojado
del avión
                 al mar
piensa
aún en el aire que
no está muerto
quien pelea
 
pese
a la somnolencia de
la droga
              atina
a mover los
brazos como un pájaro
 
entonces ve el país
la costa del país
una sombra
                lejos
 
nada
más bello ahora
nada más
              corazón
 
hincha el pecho y
tal vez esa
voltereta sea su
              saludo
 
ah no poder
             sostenerle
 
no dar con él
batalla en cielo abierto
alcémonos
que el hombre
dislocado en el impacto
con el agua oiga
nuestro canto
                  antes
de desaparecer.

 

 
De Poemas de ausencia.